Loco, para el mundo, es aquél que se sale de la fila, el que nada a contracorriente, el que deja lo fácil por lo grande, el que a pesar del cansancio pelea mil batallas, el que se entrega por el simple hecho de dar. Entendida así, esta locura poco a poco empieza a hervir en el estado de Puebla.
En esta entidad, según el reporte Medición de Pobreza 2012 del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, CONEVAL, viven 3,878,100 personas en condición de pobreza y las que se encuentran en situación de pobreza extrema alcanzan la cifra de 1, 059,118. Puebla, está reconocida por el INEGI como el cuarto estado con mayor pobreza extrema en México y a diferencia de otras entidades del resto de la República, en que la tendencia es hacia la reducción de está situación, en Puebla va en aumento.
Sin embargo, esto no resulta desesperanzador. Este lugar, en donde uno de cada seis habitantes vive en estas condiciones, empieza a despertar y a ponerle nombre y fecha a acciones concretas.
TECHO llegó a Puebla y los días 9 y 10 de noviembre se realizará la primera construcción en la comunidad de San Andrés Las Vegas, perteneciente al municipio de Amozoc, ubicado al oriente de la capital del estado. Se construirán diez viviendas, trabajando en conjunto con las familias de la comunidad.
Formada en el año de 1970, San Andrés Las Vegas es una comunidad con un aproximado de 600 habitantes distribuidos en una centena de hogares. La vivienda precaria es sólo uno de muchos más problemas. “No queremos que nuestros hijos más pequeños sigan el ejemplo de lo que ven en las calles o en casa”, es lo que comentan los pobladores. Las adicciones es uno de los problemas sociales que han identificado, derivado de la falta de oportunidades de desarrollo.
Como cada localidad en pobreza extrema, tiene problemas claros: falta de servicios, rezago educativo, adicciones, etc. Pero en contraste, como cada localidad, tiene habitantes decididos a trabajar por el desarrollo. Personas que, con los voluntarios, comprenden la importancia de unir voluntades para transformar su realidad.
Ésta, junto con la participación en la Colecta Nacional a finales de agosto y principios de septiembre y el ECO (Escuchando Comunidades) realizado el pasado 13 y 14 de julio, son las primeras actividades de TECHO en su proceso de fundación en Puebla. Y vienen más.
Volviendo a las definiciones, loco es aquél que da su tiempo, el que ofrece su talento, loco es ese hombre, mujer, joven y niño que entiende que la fuerza que hace girar al mundo, es la voluntad de sus habitantes.
—Karla Sánchez comunicacion.puebla@techo.org


